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Cucharilla-en-taza-de-cafe-19798[1]

Despertar con la boca húmeda,

con los sueños en carne viva.

Despertar con las manos crispadas,

con el aliento en fuelle…

Despertar…, y entablar un diálogo cómplice

con la señora cafetera,

con las señoritas galletas,

con doña cucharilla

y su nieto el tintilineo;

ponerse el traje de olvido momentáneo

y lanzarse a la boca del día y del metro…

(con el sueño y los abrazos entre paréntesis)

 

Belén

 

*Perteneceinte a Poemas entre nosotros. Mizares. Tercer Proyecto, 2002.

pastillas

fotografía extraída de jpg – www.saludycomunicacion.com/…/12/pastillas.jpg

 

 

 

 

(Respetando y dejando a un lado a aquellas personas que necesitan este medicamento por razones fisiológicas y no tanto actitudinales)

Leo en prensa con fecha 6 de julio que a la revolucionaria viagra se le ha unido un nuevo producto estrella, una pastilla indicada para aquellos hombres que tienen dificultades para mantener coitos duraderos que multiplica por tres el tiempo en el que el paciente tarda en eyacular así como la “sensación de control” conocido como el periodo de latencia. En el mismo artículo se refiere a la viagra como “la pastilla azul” que acabó con el mito de la disfunción eréctil (en este punto me pregunto ¿el que escribió esto de que acabó con el mito estára seguro?)  todo esto me hace pensar…

Entro directamente a hacer una lectura interpretativa y una vez hecha esta, caigo en la tentación de estrujar la lectura literal. Vamos allá…, descubren una pastilla para aquellos hombres que tienen dificultades para mantener coitos duraderos; la verdad es que da pie a la esperanza ¿será cierto? ¿puedo creer que por fin la ciencia se ha aliado con los sentimientos y ha creado una pastilla que multiplica por tres la capacidad de mantener coitos duraderos en los hombres con dificultades relacionales, ¿quiere decir eso y que se carga de un plumazo la inmadurez, el egoísmo, la deslealtad y demás “adornos” de aquellos hombres que son incapaces de mantener una relación viva y duradera? Dios mío! –pienso yo toda entretenida- en los tiempos que corren ¡esto Sí que parece una pastilla revolucionaria!

Sigo leyendo porque no queda aquí la cosa, por añadidura se mencionan también los efectos positivos para mantener la “sensación de control” y de nuevo pienso en todos los desenfrenos, en las nefastas consecuencias que conlleva el perder el norte, con lo que dicho así definitivamente la pastilla puede ser una bomba comercial amén de un avance de la humanidad en su conjunto.

Pero como reza el refrán en el monte no todo es orgasmo y en seguida llega el anticlimax, en algún sitio el artículo comenta que multiplica por tres el tiempo en el que el paciente tarda en controlar con lo que haciendo un cálculo a botepronto supongo que los efectos reales directos tienen una duración de segundos, minutos siendo optimistas… además parece que hay que ingerir el producto milagro unas horas antes de mantener relaciones… Todo eso aporta confusión para mí, significa entonces que ¿se debe tomar tres horas antes de conocer a la persona con la que se va a mantener una relación? (¡pues sí que van a tener que estar despiertos, conscientes y atentos!) supongo además que aquellos que ya tengan pareja tendrán que planear bien el día D hora H y pactarlo antes de alguna manera –“cari” pide hora para la peluquería por la tarde que estaré en estado latente de 11:00 a 13:00h- y entonces entiendo todo ¡claro! la sensación de control se debe multiplicar por tres para esto, ¡para coordinar toda la operación con éxito!

Y volvía a pensar yo (ya ves, como ando de vacaciones me da por ahí), cómo las pastillas han inundado el panorama cotidiano y así se toman pastillas para dormir y pastillas para despertar, pastillas para comer y para dejar de hacerlo, para tener la regla y para eliminarla del mapa, para controlar y también para potenciar todo tipo de acciones y reacciones. Salta a mi mente la triste visión de las bolsas con montones de medicamentos recogidas en casa del malogrado Michael Jackson, acuden a mi mente los kilotrones de prozac que se recetan a diario, pienso en la dificultad de algunas personas de asumir lo que acontece en sus vidas y la necesidad de acudir a psicotópicos y a anestesias en forma de pastillas, “plantitas”, alcohol o cualquier otro producto que adormezca los sentidos. Me pregunto de dónde viene tanta falta de resilencia, cuándo el ser humano pasó de usar la medicina en su beneficio para pasar a depender de ella. 

Desde aquí quiero abogar por otro tipo de remedios más caseros, más baratos, más sencillos.

Yo voto por la ternura, por la atención, los mimitos y el cuidado a uno mismo y al otro. Voto por la comunicación y por alimentar la vida íntima personal e intransferible, me apunto a la entrega y a dedicar tiempo a practicar un encuentro “meta-físico” en el que se pongan todos los poros de la piel a disposición del disfrute del otro y de uno mismo para crear algo que pudiendo perfectamente quedar en eso pueda crear los lazos si quiere para ir más allá. Apuesto por dejar atrás los maratones, las gimnasias y los “tiene que ser” para entrar en el mundo del sacar chispas a lo que se tiene, voto por la fantasía cómplice y por dejar atrás los manuales de otros y descubrir la riqueza del propio para luego compartirlo. Yo prefiero buscar lo bueno de lo malo y aprovechar el momento para crear momentos tiernos y tórridos para el recuerdo, apuesto por aprender el cuerpo del otro de cabo a rabo (ejem). Yo me apunto al juego y la claridad. Por lo tanto, viva el vaso de leche caliente y la valeriana, viva la ducha relajante, el masajito con aceite de oliva, viva la temperatura ambiente, viva la sonrisa, la caricia, la picardía, y viva la luz ténue y el compromiso sano y actualizado y también vivan las horas “perdidas” econtrándose con la persona con la que se vive una relación. ¡Viva la libre expresión de todo lo positivo que aporta el cuerpo y viva el respeto por el propio cuerpo y el de la otra persona!

Las pastillas pueden ayudar en un momento dado a muchas personas, esto es indudable y  también creo que recurrir a ellas de un modo irreflexivo, como única salida, en muchos casos mete a la persona en un callejón que tiene efectos secundarios perniciosos como el usarlas de tapadera para perpetuar las heridas abiertas y postponer el encuentro -y en ocasiones la confrontación necesaria- de uno consigo mismo para hacer limpieza general y ponerse al día; para arreglar los asuntos pendientes, para asumir el dolor impepinable y diferenciar este del sufrimiento siempre optativo, en definitiva para responsabilizarse de la propia existencia.

Belén

 

 

familias 2familias

Así a botepronto me apetece contar que me incomoda  tremendamente cuando veo hacerse una apropiación indebida de algo y poco importa si se trata del dolor ajeno, de la verdad,  del derecho, de la fiesta, de recursos, de la cartera en un descuido del propietario o del mismo dios. La acaparación personal del éxito de una misión lograda por un equipo,  la acaparación de los afectos de un ser querido, de la tradición, de la herencia y de todo lo anteriormente mencionado en prácticamente todas las ocasiones me produce del mismo modo una sensación incómoda, una nausea en la boca del estómago.

Las atribuciones a otros de sambenitos múltiples también me causan cierta desazón…

Patidifusa por lo tanto ”hállome”,  por ejemplo,  al escuchar estos pasados días de celebración y orgullo tantas burradas sobre lo “obsceno  y lo molesto” que es “tener que soportar” el chabacano espectáculo de ver a dos personas del mismo sexo besándose “impúdicamente” en medio de la calle.  A esto se le une la vergüenza supina y el escarnio que supone el que una  joven pueda decidir si tomar una píldora al día siguiente de haber tenido una relación y para más afrenta pretender hacerlo sin pasar antes por un plebiscito familiar-episcopal y por una revisión ginecológica a la que si me apuras debería completar un examen psicotécnico.

Todas estas creencias y otras similares que se traducen en atribuciones a otros de la maldad y apropiaciones del bien en mi opinión no son más que una muestra de las propias las cárceles del alma de quien las emite, debajo esconden las letrinas personales. Numerosas  proclamas y apropiaciones del derecho a juzgar y decir lo que es y no es, lo que debe y no debe ser para otros siguen formando parte de la cotidianidad. Así se escucha decir que los gays no están facultados para criar hijos; su “condición” no les permite educar, son directamente todos y sin excepción un peligro potencial para los niños,  una obvia fuente de  influencias perniciosas, viciosas.

(Es curioso, porque hace unos días en la Barceloneta pensaba yo que si vuelvo a nacer me gustaría ser hijo de dos personas como las que me encontré en la playa. Tumbada bocabajo y con ambas manos apoyando el mentón envidié de todo corazón a un niño de unos diez años  hijo de una pareja que dedicó su tiempo a aplicar crema de protección solar hasta en las mismísimas plantas de los pies del afortunado. Eso no quedó ahí,  hora zumo de frutas recién exprimidas, hora bañito con un papá luego con el otro papá, aquí toallita con olor a recién lavado y planchado para secar al niño, allí sombrerito y camiseta, agüita fresca en un termo,  sandwich vegetal sin mayonesa, con aceite de oliva virgen extra que es más sano -escuché decir a uno de los progenitores-. Confieso que presencié durante más de un par de horas juegos, risas, y temas de conversación variados en cuatro idiomas, inglés, italiano, francés y castellano según se iban pasando a saludar  diversas personas que parecían amigos y conocidos de la pareja, idiomas en los que por motivos que desconozco -pero seguramente oscuros y siniestros todos ellos al tener unos padres paradigma del vicio y la perdición-  el niño manejaba con una fluidez admirable, sin dificultad alguna.  Y digo curioso, la verdad, porque  aunque sería de esperar con todo lo que han machacado la creencia tenebrosa de que los gays en su conjunto son nocivos para la salud mental y emocional de los niños, que las predicciones se cumplieran y que el niño fuera verde y tuviera las uñas largas y estuviera tarado,  acunándose como los niños de “Los Otros”, sentado triste, sobre la toalla mirando con un ojo para el chiringuito de la derecha y con el otro al de la izquierda, pues bien… fuera de todo pronóstico el niño no tenía pinta de estar siendo objeto de otra cosa que no fueran atenciones y cuidados que para mí los quisiera, la verdad es que daba la sensación de ser basante sano, hasta medianamente feliz diría yo.)

Pensaba yo que  si uno mira la misma historia sin orejeras puede deducir que aquellos niños y niñas que conviven con personas inmersas en conflictos emocionales y relacionales constantes tienen más trabas a la hora de centrarse en su trabajo. Ante una afirmación así no habría pega ni discusión,  estaría de acuerdo sin dudarlo, pero es cuanto menos irrisorio comprobar que se sigue haciendo hincapié en unos constructos nacional-católicos que refuerzan el tópico de que el fracaso en cualquiera de sus variantes va unido directamente a aquellos que se salen “del circuito de lo normal” y esta rueda con la que se tuvo que comulgar en tiempos pasados por puro miedo hoy en día, lo siento, ya apesta a moralina y sencillamente no se traga. Afirmaciones como estas culpabilizan -la mayor forma de manipular que existe- y señalan las familias “bien” y las familias “mal”, marcan como a las reses a las familias ”desestructuradas”: todas aquellas que no están compuestas por  “papá kinder”,  ”mamá ferrero -rocher con sus vástagos ¡como no! “Pin y Pon”.

En un línea similar, siguiendo el lema de este año de la celebración gay ” una escuela sin armarios” y  después de leer el articulo de  Josep Miró i Ardèvol de La Vanguardia de ayer tiulado “Los responsables del fracaso escolar” he sabido algo totalmente rompedor que se añade a lo anterior, resulta que apelando a la autoridad moral de los estudios de Coleman y el Nobel Gary S. Becker ” hace más de dos décadas se ha demostrado que el divorcio con hijos de edad escolar afecta negativamente a su rendimiento escolar” (!!!???*”), por san Asterix y san Obelix! ¡pardiez! ¡no quiero ni pensar lo que puede ocurrirle a los niños si además el divorcio se produce entre personas del mismo sexo!

Llegados a este punto no puedo dejar de acelerar en este desahogo, lo intento pero se me hace dificil pensar en una familia “desestructurada”, no creo que exista semejante cosa, las familias -en mi modo de ver las cosas- pueden tener estructuras atípicas, no convencionales, estructuras no estructuradas tradicionalmente pero que se organizan en un orden interno sea este el que sea, por muy inaceptable e incomprensible que sea para los juzgadores compulsivos. De nuevo la lectura de los hechos en este campo se muestra tozuda, parcial, injusta.

Ya metida en este trigal, pienso también que sería interesante contar con los datos estadísticos del fracaso escolar acontecido en los niños de quienes tienen esta visión enanista de la realidad, también le sumaría de buen grado aquellas estadísticas que reflejen las que han sido víctimas de la violencia física y psicológica de los yuyus y comecocos de religiosos fundamentalistas y ya puestos de fundamentalistas de cualquier tipo. En mi opinión, el fracaso escolar podría derivar de múltiples factores entre ellos del desconocimiento de los códigos del lenguaje de la generación actual, de la impotencia de generar nuevas líenas de interpretación y actuación ante las necesidades y situaciones que las nuevas generaciones plantean a las que habría que aplicar enfoques con soluciones diferentes. Del mismo modo que cada año se actualizan las vacunas ante el virus de la gripe, el aplicar la misma medicina a situaciones que han mutado no produce resultados positivos. El fracaso también podría provenir por ejemplo del estar inmersos en un sistema educativo masificado, estancado y en muchas ocasiones sin recursos suficientes que busca domesticar al individuo y “encajarlo” en un sistema que para más inrri está en crisis total y no se cree ni a sí mismo, un sistema que parte de la trivialización del trabajo de las personas que ejercen la enseñanza y la no valoración en hechos del trabajo que los profesores llevan a cabo, -una profesión que cuenta con las tasas más altas de bajas por temas psicológicos, algo que indica en mi modo de entender las cosas que existe una evidente desprotección y una necesidad de actuación urgente-. Un sistema que está acostumbrado a esperar que un gran número de profesores  echen el resto y se ocupen vocacionalmente de los chavales y al que no parece interesarle cuestionarse y ocupar sus energías en cuidar al cuidador y también filtrar aquellos que puedan suponer un peligro real para los vástagos porque la influencia que tienen en los niños de determinadas edades y el poder que ostentan ante ellos se puede utilizar para inculcar ideas como las comentadas previamente y eso, en mi modo de entender las cosas sí puede ocasionar más que fracasos, destrozos.

A todo ello le uniría la realidad de aquellos alumnos que tienen dificultades concretas a la hora de estudiar que en algunos casos -no todos- pueden mejorar y acomparse profesionalmente. Los casos de diferentes evoluciones y maduración de los niños después jóvenes y los casos de los alumnos a los que se les ha colgado un letrero en el cuello desde parvulitos que arrastran año tras año consiguiendo entre todos que la predicción se autocumpla, que el chaval se considere visto y tratado como un inepto y que evidentemente y para no romper la creencia general se comporte como tal.

En fin, afortunadamente los hechos muestran constantemente su complejidad y hacer deteminadas afirmaciones totalizadoras, simplificantes, no parecen aportar otrás vías que no sean más de lo mismo a lo que se suma que en ocasiones las soluciones que se ponen se convierten en el verdadero problema. Sería interesante revisarse un pelín antes de hacerlas. Guste o no a algunos, la sociedad acaba rompiendo los moldes para vivirse como le da la gana, los macarras de la moral tienen cada vez más reducido su ámbito de poder, la realidad es tozuda y se muestra sabia, se traduce en diferentes modos de comunicarse, de organizarse, de relacionarse, la sociedad ya ha conocido lo que supone ser coartado, condicionado, obligado, ya se sabe las consecuencias que tiene en las personas determinadas ideologías, yo tengo todavía fe en que sea la misma sociedad la que genere un modo de funcionar propio que busque su propia vía, solo es de esperar que no tarde mucho en hacerlo, los daños colaterales de las toxinas ideológicas los sufren los pequeños y de eso sí que habría que protegerlos.

Belén

Nota: *acabo de escuchar en las noticias que dentro de poco nacerá Lluna, una niña que tendrá dos madres biológicas, cierro este escrito -que he comenzado con cierta indignación- con una sonrisa.

Imágenes extraídas de este link y de este otro link

 

cartel San Fermín 2009

Pamplona está preciosa. Coqueta, ha cuidado los detalles durante todo el año para abrir sus puertas en estos días de fiesta a un gran número de invitados. Todo está a punto, las neveras hasta arriba, las pagas extras en los bolsillos, los jardines frescos y crujientes salpicados de flores, las sonrisas y los mejores deseos para estos días están en todas las bocas. Una Pamplona limpia, recién pintada, espera que lleguen las doce con el pañuelo plegado en el bolsillo dispuesta a saltar de alegría para celebrar un año más sus fiestas.

Y hoy, para mí es -y ha sido siempre- el día más especial de todos, el día en el que ríos de personas se van a acercando unas a otras y todas hacia el centro para unirse en una clave y una consigna: Disfrutar. El día 6 es el estallido de la ruptura con el resto del año, la antesala a unos días de olvido, de encuentros y de reencuentros, días en los que la rutina y la seriedad del año dan paso al sentido del humor y al jolgorio, en los que parece que todo lo negativo se deja en un segundo plano para dar prioridad a lo más importante: el celebrar estar vivo.

Desde aquí dejo mis felicitaciones para estos días para todos los que pasearán por estas calles y ya por pedir también mi deseo de que todas aquellas personas que lleguen a Pamplona traigan consigo una gran dosis de respeto y hagan uso de su precioso espíritu de hospitalidad sin abusar de ella. Me dispongo como siempre a disfrutar de la sensación de nerviosismo,  sentir el pequeño nudo en el estómago, la carne de gallina y las lágrimas saltar a los ojos al escuchar la frase previa al chupinazo:

 Pamploneses, Pamplonesas ¡Viva San Fermín!; Iruindarrak Gora San Fermín!

Belén

 origen

 

 

 www.charlieasecas.com/…/02/espermatozoide.jpg

Dicen algunos expertos que los inicios son importantes, ellos no sólo marcan el camino a seguir sino que el ciclo se suele cerrar y muchas veces éstos determinan los finales, desde la creencia de que esto es así -confirmada en ocasiones muy a mi pesar por la propia experiencia-, no quiero trivializar el inicio de  la andadura en este blog y busco que este rincón sea un lugar de descanso al que acudir sin obligación y sin aferrarme. Algo así como un ámbito cuidado en el que compartir opinión y modo de ver las cosas, un lugar para la expresión y el intercambio desde el respeto a otras formas de pensar y  acudo a él con ganas de sumar y aprender nuevas lecturas de los mismos hechos . Me dispongo por lo tanto a expresar gustos y disgustos sobre diferentes temas con argumentos propios sin atarme a la obligación de  justificar lo dicho y lo omitido. Se abre de esta manera una nueva andadura que se añade a la profesional, nace para mí un espacio que espero que crezca con vida propia. Bienvenidos a él.